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Latinoamérica obtiene resultados mixtos en el índice de corrupción de Transparencia Internacional El índice clasifica a los países de acuerdo con el grado en que es percibida la corrupción por empresarios, analistas de riesgos y el público en general, frente a funcionarios públicos y políticos. Según TI, el índice del 2000 es un índice compuesto, obtenido a través de 16 encuestas llevadas a cabo por 8 instituciones independientes y en el que solo fue incluido un país cuando se obtuvieron resultados de un mínimo de tres encuestas. Para esta organización, la corrupción es definida como el abuso de la función pública para beneficio privado. Bajo esta orientación, incluyeron en las encuestas, algunas preguntas enfocadas a conocer acerca del soborno de funcionarios públicos o en el dar y recibir soborno en una contratación pública. Respecto a los resultados en América Latina ( y teniendo en cuenta que mientras mas alto sea el numero y menor la calificación mayor se considera la corrupción), el índice muestra que los países con un nivel bajo de corrupción fueron Chile (18) y Costa Rica (30) en contraste con México (59), Colombia (60), Bolivia (71), Venezuela (73) y Ecuador (74), que reflejaron un nivel alto. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela. Según el director ejecutivo de TI, Jeremy Pope, no es correcto concluir que el país que tiene la calificación más baja en el IPC es el país más corrupto del mundo. "En primer lugar, en el mundo existen más de 200 naciones soberanas y el IPC clasifica 90 solamente, porque TI no tiene suficientes datos seguros para todos los países. En segundo lugar, el IPC se basa en encuestas que son instantáneas en el tiempo y reflejan opiniones solamente", explicó el funcionario, y recomendó revisar los datos detallados de las fuentes a través de la pagina web de la organización (www.transparency.org). En cuanto a los aspectos positivos frente a la lucha contra la corrupción, Peter Eigen, presidente de TI , considera importante destacar que los países con el mayor número de exportaciones en el mundo, han venido aprobando como delito criminal en sus legislaciones internas, el pago de sobornos por parte de las corporaciones a funcionarios públicos extranjeros. Sobre este aspecto, la organización ha venido sosteniendo que la corrupción no es solamente el producto de funcionarios públicos aceptando sobornos, sino también el pago de sobornos practicado por corporaciones internacionales y negocios nacionales. Por esta razón, TI publicó un Índice de Fuentes de Sobornos (IFS) el año pasado y una serie de detallados resultados de encuestas sobre la percepción del pago de sobornos en enero de este año. Esta organización considera igualmente valioso destacar el despertar de la conciencia colectiva frente al delito de la corrupción. Según Eigen, "la presión pública es crítica para el éxito, y nosotros vemos por encuestas y campañas electorales que el público en un creciente número de países se va haciendo cada vez más intolerante frente a dirigentes que abusan de su función pública en su propio beneficio." A manera de conclusión, Eigen afirma que el índice del 2000 "debería recordar a todos que la lucha contra la corrupción no debe tomarse con calma. Todos nosotros anhelamos una mejoría, pero una modificación solo se produce de forma lenta si el enemigo es la corrupción endémica. Las percepciones de los niveles de corrupción no cambian mucho de un año a otro. Resultados positivos van a surgir solamente a partir de esfuerzos incansables y consistentes de muchos años."
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