Continúan los ataques contra periodistas en América Latina

Por Martha Lucia Pinzón

 
Asesinatos de periodistas, amenazas y censuras son algunas de las denuncias expresadas durante la 56 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, celebrada el pasado 17 de octubre en Santiago de Chile.

Cerca de 200 periodistas latinoamericanos han sido asesinados durante la última década, otros han sido secuestrados y algunos permanecen en el exilio. Rafael Molina, presidente de la Comisión de Libertad de información de la SIP, dijo que desde marzo a octubre han sido asesinados ocho periodistas en función de su trabajo: tres en México, dos en Colombia, uno en Guatemala, otro en Paraguay y el último en Haití.

"Han continuado en diversos países del continente los intentos de acallar las voces que, a través de la prensa realizan esfuerzos por mantener vivo el derecho a buscar y difundir información libremente y sin censura", expresó Molina.

A raíz de los atentados a la libertad de información la SIP tuvo que presentar 18 protestas formales ante varios gobiernos y autoridades responsables. Particularmente la situación en Cuba es una de las mas restrictivas; tres periodistas siguen presos, se mantiene la línea dura de control sobre la prensa independiente y extranjera, y según Molina, la negación de los derechos elementales de los periodistas "sigue sin mejorar bajo la dictadura de Fidel Castro". Afortunadamente, según el funcionario de la SIP, la página de Internet de esta sociedad le ha facilitado a los periodistas independientes la comunicación dentro y fuera de la isla.

Por su parte, uno de los editoriales del diario The Miami Herald consideró que otro de los países que vive una difícil situación debido a la carencia de protección de los periodistas, es Colombia (en los últimos 6 meses en este país 2 periodistas han sido asesinados, 17 han sido víctimas de la violencia, 5 tuvieron que salir por amenazas del país y 4 han sido secuestrados), y exaltó la labor de la SIP al exigirle al gobierno colombiano las garantías mínimas en pro de la protección de los periodistas así como el juicio a los responsables de atentados y amenazas contra los medios en este país. "La sociedad civil en Colombia no puede perder su voz" dice el editorial al manifestar que "son frecuentemente los medios, la voz de protesta de los colombianos contra la corrupción, el crimen y el derramamiento de sangre a causa del narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares".

Según la SIP, Ecuador, México, Brasil, Jamaica, Guatemala y Chile son países que observan tendencias a discutir y aprobar leyes "francamente atentatorias y restrictivas al libre ejercicio del periodismo". Los congresos de Brasil y Chile discuten actualmente las llamadas "ley mordaza" que prohiben a funcionarios públicos, policías y miembros del poder judicial suministrar informaciones a la prensa, y en Guatemala, se estudia un proyecto de ley sobre "Secretos Oficiales" que busca conceder a los funcionarios discrecionalidad para decidir que pueden dar a conocer o mantener como secreto.

A pesar de este difícil panorama, la SIP considera que en varios países de América Latina, la prensa se desenvuelve normalmente en clima de libertad y resalta lo sucedido en Perú en donde la prensa fue uno de los factores que condujeron al anuncio del presidente Fujimori sobre la celebración de nuevas elecciones el próximo año. La organización destaca también a República Dominicana, país que estudia actualmente un proyecto de ley "que redundaría en mayores garantías para el ejercicio periodístico".

En conclusión, no parece haber mejorado sustancialmente la situación de la libertad de prensa en América Latina en los últimos años. Aunque posiblemente la labor de la SIP ha contribuido por una prensa más libre, aun persisten graves amenazas que atentan contra un ejercicio abierto y balanceado.