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X Cumbre Iberoamericana: otra cumbre más Por Martha Lucia Pinzón Veintiun presidentes y jefes de Estado de América Latina, España y Portugal se reunieron en la ciudad de Panamá durante los días 17 y 18 de noviembre para discutir estos temas y otros asuntos que afectan a la infancia y a la adolescencia en estas regiones. El resultado fue la "Declaración de Panamá", documento que consignó los compromisos en torno a la búsqueda de soluciones a estos graves problemas. Según los gobernantes, a pesar de los logros alcanzados en esta última década, en la que se ha conseguido reducir las tasas de mortalidad infantil, erradicar algunas enfermedades, así como aumentar las tasas de matriculación a la escuela y disminuir el analfabetismo, el camino aún es largo y por ello propusieron esfuerzos dentro de los cuales se destaca que a más tardar en el año 2015, todos los niños y niñas de Iberoamérica tengan acceso a una educación inicial temprana y a educación primaria gratuita y obligatoria. Igualmente en la declaración, buscan la ampliación de los sistemas de seguridad social al mayor número posible de familias y aumentar el acceso a los servicios de atención en salud integral, principalmente a niños y mujeres embarazadas, para reducir la mortalidad materna, al menos en un 50 por ciento para el año 2010. Así mismo solicitan a los países, que aún no lo han hecho, considerar la posibilidad de firmar, ratificar o adherir al convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, sobre la prohibición a las peores formas de trabajo infantil, asi como el impulso de acciones legislativas y medidas severas para castigar a quienes participan o colaboran con los delitos de tráfico, secuestro, venta de órganos y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes. De otra parte, en la cumbre se trataron otros temas como el de la democracia y la institucionalidad. "La comunidad iberoamericana tiene que prestar en mi opinión, y hoy especialmente, una muy singular atención al fortalecimiento de institucionalidad democrática", dijo el presidente del Gobierno español, José María Aznar, en referencia a las crisis que en los últimos tiempos amenazaron la continuidad democrática en países como Perú, Ecuador o Paraguay. En la declaración se formuló un llamado a "la promoción y la defensa de la democracia y el Estado de derecho, el pluralismo político y los derechos humanos" y de otra parte, se dió la bienvenida a la constitución de la Escuela iberoamericana de Gobierno y Políticas Públicas. Aunque Fidel
Castro desvío la atención de la cumbre, hacia la denuncia sobre un
complot para asesinarlo (sumada a la polémica que sostuvo con el
presidente de El Salvador, Francisco Flores, al rehusarse a suscribir
una condena a la violencia de la organización separatista vasca ETA,
firmada por todos los demás países asistentes), el evento culminó con
la convocatoria a la próxima reunión que se realizará en Lima, Perú,
en noviembre del año 2001 y con un acostumbrado llamado "al
respeto de los principios de la soberanía y la integridad territorial,
la no intervención, el no uso o amenaza del uso de la fuerza en las
relaciones internacionales, la solución pacífica de las controversias
y el derecho de cada No paso de ser otra cumbre más que sigue sin superar el papel, y que como muchas otras, sólo deja reiteradas declaraciones y disertaciones. Esta vez el tema era de gran importancia pues se trataba de definir políticas, programas y acciones en torno a los derechos y al desarrollo integral de la niñez y la adolescencia de estas regiones, pero como siempre, los esfuerzos no se vieron acompañados de acciones efectivas sino de más y más discursos. Nada de hechos. ver: www.xcumbre-mire.gob.pa
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