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Los grandes retos de la democracia en América Latina Por Martha Lucia Pinzón Para el politólogo y analista argentino Juan Gabriel Tokatlian, en algunos de estos países la incertidumbre política parece insinuarse con un nuevo tipo de golpe: en Paraguay los "golpes de facción" expresan los intereses de diversos segmentos militares ligados a diferentes bandos políticos entrelazados con distintos grupos mafiosos; en Ecuador, ocurrió un "golpe camuflado" que depuso a Mahuad y colocó Noboa en el ejecutivo; en Perú, Fujimori orquestó un "golpe electoral" que finalmente fracasó cuando se conocieron los niveles de corrupción de su cleptocracia (gobierno con fachada democrática pero manejado por bandidos) y en Argentina, donde se produjo un verdadero "golpe de mercado", que aun no se dirimió, pero que casi doblega la convertibilidad que sostiene Fernando de la Rua, y que se distingue por una feroz lucha entre los sectores que apuestan a la devaluación y los que apuntan a la polarización. En opinión del analista uruguayo, Juan Faroppa, Venezuela es uno de los casos mas preocupantes. Considera que "la presencia de Chávez resulta un peligro para la consolidación de la democracia y hasta de la propia seguridad del continente. Las reformas constitucionales que ha adoptado el país conducen a una concentración del poder en el Presidente de la República, afectando a los espacios para la participación de las minorías representadas en el Parlamento". Colombia también es un caso grave para los politólogos. La posibilidad de un cese del conflicto armado es aún remota y hay una clara prevalencia de la violencia. Para el politólogo chileno Hugo Fruhling, la violencia en ese país persiste en razón "a un sistema legal impotente e inefectivo". Pero no todo es pesimismo. México y Chile son muestras positivas de los avances de la democracia en América Latina. Vicente Fox, en México, derrotó a un partido enquistado en el poder y Ricardo Lagos, en Chile, triunfó con el socialismo que hace 25 años terminó en un golpe militar. Y por su parte Perú, también dió muestras de democracia con la caída de Alberto Fujimori. Aunque el balance no es satisfactorio y las encuestas señalan una desconfianza frente a las instituciones, un descrédito de los políticos y un rechazo hacia la política, la vigencia de la democracia en los estados latinoamericanos está en parte, en aceptar una verdadera integración como región y en una mayor democratización. La pregunta que se hacen algunos es si la región tendrá voluntad para comprometerse a ello.
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