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Evaluación al control de drogas en América Latina Por Martha Lucia Pinzon Según las estadísticas de las Naciones Unidas, de 1992 a 1999, la producción de hoja de coca y la fabricación de cocaína descendieron un 20 por ciento aproximadamente, en todo el mundo. En 1999, se produjeron 765 toneladas métricas de cocaína en el mundo y la superficie cultivada con coca registró una disminución del 14 por ciento respecto a 1990. Colombia, pese a todos los esfuerzos de su gobierno, sigue siendo el país que mantiene su posición como mayor productor de cocaína en el mundo, con el 80 por ciento, y esto se debe en parte, a la caída de la producción de hoja de coca en Perú y Bolivia. Klaus Nyholm, representante de la UNDCP para Colombia y Ecuador, considera que a los narcotraficantes les conviene la guerra para seguir con el negocio. Para Nyholm, la coincidencia entre las drogas y la guerra no se limita a Colombia. "Los otros dos grandes productores de droga, Afganistán y Birmania, también están enfrentando conflictos armados". Señala que aunque "Colombia ha sido fuerte en represión antidrogas, es débil en prevención del consumo y muy débil en desarrollo alternativo". Por su parte, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la OEA presentó un informe hemisférico como resultado del primer ejercicio de evaluación dentro del marco del Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM), que cubre el período 1999-2000 con informaciones y cifras actualizadas a octubre del año 2000. Según el informe, la región ha superado la tendencia internacional a distinguir entre países productores, consumidores y de tránsito. "Aquellos que antes eran señalados como productores han visto crecer sus índices de consumo, mientras que los considerados como consumidores han reconocido que también se ven afectados por las otras expresiones del problema en sus respectivos territorios", dice el estudio. Algunas de las conclusiones que hace el documento sobre el panorama de la droga en la región, son: - el aumento de la demanda de estupefacientes y sustancias en la mayoría de los países del Hemisferio, los cuales, en muchos casos, eran tradicionalmente considerados como zonas de producción y/o tránsito, - la permanencia de parte de las drogas para consumo interno en el país de orígen o de tránsito, ya sea como consecuencia, de la aplicación de medidas efectivas de control e interdicción para cortar las rutas de tránsito o como expresión de nuevas modalidades de pago en especie adoptadas por el tráfico de drogas, - una nueva tendencia entre intermediarios y traficantes a comercializar entre la población residente, particularmente entre niños, adolescentes y otras poblaciones vulnerables, creando un mercado de demanda al menudeo elevando la oferta local. Esta nueva tendencia ha generado nuevos escenarios de violencia y criminalidad asociados al problema de las drogas, - la reducción de la edad promedio del primer uso de drogas en los países en que se han llevado a cabo estudios comparables sobre el uso indebido de drogas, y la incidencia anual de nuevos consumidores que se ha incrementado sensiblemente. - la expansión de otros cultivos, principalmente el de amapola, así como el aumento en los potenciales de producción, los volúmenes de drogas ilícitas disponibles y los niveles de pureza de las mismas, - el incremento proporcional en la superficie de los cultivos ilícitos de coca en Colombia, aunque se mantiene una tendencia generalmente estable en el área cultivada total de la región para el período 1990-2000, estimada en 200,000 hectáreas en promedio y, - el uso cada vez más frecuente de las rutas de tráfico de armas utilizadas para el tráfico de drogas. Respecto a los avances y logros, el informe destaca que los países del hemisferio han avanzado en la adopción de legislación para la prevención y control de lavado de activos, así como en el desarrollo de la cooperación hemisférica y el fortalecimiento de las capacidades nacionales. Esto se debe en parte, a que se ha establecido un marco jurídico internacional fundamentado en los principios del derecho internacional y de la responsabilidad compartida, tanto en el ámbito de las Naciones Unidas como en el ámbito interamericano. Sin embargo, en el documento se considera que el área del hemisferio que requiere mayor progreso es el Caribe, "varios de cuyos países necesitan adoptar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Principios Rectores en la Reducción de la Demanda". A manera de conclusión, el documento afirma que los mejores resultados se han obtenido en el tratamiento de todos los aspectos del problema de las drogas, "cuando en los países se han aplicado estrategias integrales que incluyen tanto medidas de control e interdicción, como de reducción de la demanda y de desarrollo alternativo". Habría que agregar que los resultados serían mayores, en la medida en que estas estrategias respondieran a unas politicas nacionales e internacionales constantes y consistentes que respondieran a un compromiso permanente de toda América Latina. ver: www.oas.org/defaultesp.htm, www.undcp.org/world_drug_report.html
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