Audiencia internacional en Colombia: una nueva esperanza de paz?

Por Martha L. Pinzón

 
El pasado 9 de febrero, se reunieron en la población de Los Pozos (ubicada en San Vicente del Caguán, Colombia) el presidente Andrés Pastrana y el líder de las FARC, Manuel Marulanda Vélez con el fin de reactivar las negociaciones de paz. Como parte de los puntos tratados en esta reunión y consignados en el "Acuerdo de Los Pozos", se concretó una invitación a la comunidad internacional para informarles sobre el estado y evolución del proceso e incentivar su colaboración.

Esta fue el motivo por el cual 28 delegados de diversos países y organismos internacionales se hicieron presentes en la misma población durante el 8 y 9 de marzo. En el grupo invitado, se destacaron Jan Egeland, asesor especial del Secretario General de la ONU para Colombia; el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Luis Alfonso Dávila; el Nuncio Apostólico, monseñor Beniamino Stella, en representación de la Santa Sede y por la Comisión Europea, el consejero de cooperación, Ramón Mestres.

Cabe recordar, que la actitud de este grupo insurgente había sido la de negar la presencia internacional en las negociaciones de paz. Para algunos analistas y observadores, como lo anota el diario The New York Times, este gesto de aceptación por parte de las FARC, constituye un signo positivo de que esta guerrilla lentamente esta abriendo las posibilidades para la participación internacional en los esfuerzos de paz.

En este sentido, y según lo expresó a este mismo diario el ex-consejero de paz, Daniel García-Peña, " poco a poco, la idea de la participación internacional está tomando fuerza dentro de este grupo; pienso que ha sido gran un paso en el proceso" y agrego "no debe olvidarse que las FARC son un grupo rural, muy nacionalista. Para ellos, Naciones Unidas es una organización liderada por los Yankees".

Según declaraciones de Marulanda en una entrevista realizada por el diario colombiano El Tiempo, la presencia de la comunidad internacional en la mesa de diálogo es aceptada "porque tienen voluntad y quieren ayudar a través de unos facilitadores que van a coordinar con nosotros un apoyo. Por eso lo hemos aceptado, pero eso no quiere decir que se trate de verificación, puede ocurrir en el futuro pero por ahora no".

La reunión con la comunidad internacional, concluyó como era de esperarse con una declaración leída a la prensa por el embajador de México en Colombia, Angel Luis Ortíz Monasterio, en la que se acordó una comisión permanente integrada por Suecia, Noruega, Francia, Suiza, España, Italia, Cuba, Venezuela, México y Canadá.

La utilidad de la comisión, será la de servir como una acompañante "moral, político, económico y técnico" del proceso de paz (contará con un coordinador ejecutivo elegido de manera rotativa por la misma y el pleno de los países asistentes a Los Pozos, se reunirá cada seis meses). Esta comisión, podrá incluso hacer planteamientos sobre temas como la sustitución de cultivos ilícitos y apoyar con dinero ese programa cuando llegue el momento.

Según 'Andrés París', vocero de las FARC, la comisión será "una especie de auxiliar de la Mesa de Diálogo y Negociación" y fue invitada abiertamente por el grupo guerrillero a participar en la discusión sobre sustitución de cultivos ilícitos, deuda externa y política agraria.

Aunque Estados Unidos no se hizo presente en la reunión, el subsecretario para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Peter Romero comentó en declaraciones a la prensa, que no se descarta de plano la posibilidad de "participar eventualmente" en las conversaciones de paz. No obstante, agregó que "el proceso todavía no posee la masa crítica que amerite nuestra participación; hay un trazo muy profundo de promesas y compromisos rotos por parte de las FARC. Y hasta que no haya avances reales en las negociaciones no creo que consideraremos participar directamente".

Por su parte, Phill Chicola, jefe de asuntos andinos del Departamento de Estado, fue mucho más crítico al reiterar "que sólo cuando la organización guerrillera esclarezca el asesinato de los indigenistas, podrá E.U. reconsiderar un acercamiento".

En suma, no deja de ser positivo que finalmente se haya concretado la participación de la comunidad internacional en el proceso de paz en Colombia. Sin embargo, las FARC han incumplido numerosas veces sus compromisos durante los dos años que lleva el proceso y es por eso que la opinión pública en Colombia sigue en su mayoría manteniéndose escéptica ante las negociaciones.

Esta vez, puede haber alguna pequeña señal de esperanza como lo expresó Jan Egeland de Naciones Unidas, y es que "ahora hay mecanismos internacionales que permiten hacerle seguimiento al proceso de paz en Colombia".