Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre el Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras

Por Martha Lucia Pinzón

 
Durante la Asamblea del Milenio, el secretario general de la organización de Naciones Unidas, Koffi Annan se refirió al trafico de armas pequeñas y ligeras, así:

"La proliferación de las armas pequeñas no constituye tan sólo un problema de seguridad; es, además, un problema de derechos humanos y del desarrollo. La proliferación de las armas pequeñas mantiene y exacerba los conflictos armados. Pone en peligro a los trabajadores de mantenimiento de la paz y los trabajadores humanitarios. Menoscaba el respeto por el derecho internacional humanitario. Amenaza a los gobiernos legítimos pero débiles y beneficia tanto a los terroristas como a los delincuentes organizados ".

Hoy, estas palabras cobran plena vigencia con ocasión de la conferencia internacional organizada por Naciones Unidas para controlar el tráfico ilícito de armas en el mundo.

Esta reunión, que se celebra desde el 9 hasta el 20 de julio, agrupa a los Estados miembros y a más de 170 ONG's con el propósito de aprobar un Programa de Acción sobre un tema que ha ocasionado la perdida de muchas vidas humanas. Para el presidente de la Conferencia, el embajador de Colombia, Camilo Reyes, "el reto principal de esta Conferencia será el diseño de un conjunto de medidas que, desde una perspectiva integral, representen una línea de acción que conduzca a la comunidad internacional hacia la drástica reducción de las armas pequeñas y ligeras disponibles a nivel nacional, regional y mundial".

Pese a que las armas pequeñas son definidas como armas destinadas al uso personal y las armas ligeras como las destinadas al uso de varias personas que forman un equipo, en el mundo se cree que hay casi 500 millones en circulación, lo que en promedio equivale a tener un arma por cada 12 personas en la tierra.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, se estima que los costos directos e indirectos de la violencia a consecuencia de las armas pequeñas están entre los 140 y 170 mil millones de dólares por año en Latinoamérica solamente.

De acuerdo al Estudio Independiente de Armas 2001 (Small Arms Survey), las armas pequeñas tienen que ver con aproximadamente mil muertes por día, siendo las mujeres y los niños la mayoría de las víctimas y se calcula que pueden haber causado alrededor de 3,2 millones de víctimas entre 1990 y 1995.

Estas cifras han servido para que algunas naciones y organismos internacionales busquen una acción conjunta que permita conmover a la opinión internacional. Un proceso similar sucedió con el tema de las minas antipersonas, y culminó con el Tratado de Ottawa. No obstante, los intereses comerciales van muy por delante de las buenas intenciones que puedan tener algunos.

El subsecretario de estado para el control de armas de EE.UU. John Bolton, fue categórico al afirmar ante la Conferencia, que este país se opondría a cualquier decisión de Naciones Unidas para reducir el tráfico de armas ligeras si interfiere el derecho de los individuos a portar armas (Naciones Unidas considera que los millones de armas que están dando vueltas por el mundo superan en exceso el número "necesario" para defensa personal), e insistió en que hay una supervisión rigurosa por parte del gobierno de su país sobre las exportaciones y envíos de armas.

Por ahora, la discusión sobre el plan de acción se encuentra centrada en: un mejor control de la producción legal y la posesión de armas, la creación de un sistema estandarizado para rastrear el uso ilegal de armas y en reforzar los controles sobre las exportaciones, la posesión y el acceso a las armas cortas por parte de la policía, las fuerzas armadas y los civiles.

Países como Colombia (en donde - según la policía- el numero de armas pequeñas confiscadas ha aumentado de 23,000 en 1994 a 42,000 el año pasado), han insistido en que la comunidad internacional se una a los esfuerzos realizados por este país de manera solitaria contra un flagelo que amenaza gravemente la paz y la seguridad.

Hasta ahora, la Convención Interamericana contra el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados es un buen precedente y aunque los observadores creen el Programa de Acción, sometido a la Conferencia, es un punto de partida más que un producto final, se trata sin duda alguna de una oportunidad para tomar el liderazgo en un tema crucial e iniciar una serie de compromisos que favorecerán al mundo entero.

Ver : www.un.org/Depts/dda/index.html