Una breve mirada a los presidentes latinoamericanos

Por Martha Lucia Pinzón

 
Cuando los medios le preguntan a los expertos y a la opinión pública en general acerca de la gestión de sus gobernantes, la respuesta normalmente es negativa y son calificados con notas muy bajas. Efectivamente, esto fue lo que sucedió con un estudio de opinión desarrollado por el Centro Nacional de Consultoría de Colombia y con el análisis publicado en el semanario Poder a cargo del ex asesor para América Latina de Bill Clinton y actual profesor de la Universidad Georgetown, Arturo Valenzuela.

Según el estudio liderado por Colombia con la participación de empresas encuestadoras en cada país, sólo el 20 por ciento de los entrevistados considera que sus gobernantes han cumplido una gestión buena o muy buena. De acuerdo con los resultados, entre los gobernantes que figuran con un mejor desempeño están: Alejandro Toledo, Presidente de Perú (51 por ciento), Vicente Fox, Presidente de México (45 por ciento) y Ricardo Lagos, Presidente de Chile (34 por ciento).

Cuando se les pregunta a los latinoamericanos acerca del manejo que sus gobernantes le han dado a la economía, nuevamente los presidentes de México (38 por ciento), Perú (29 por ciento) y Chile (28 por ciento), obtienen las calificaciones mas altas sobre su valoración en este campo.

En materia de seguridad, sólo un 13 por ciento de los ciudadanos del hemisferio consideran que sus mandatarios han llevado a cabo una labor buena o muy buena. Bolivia, Brasil, Paraguay, Guatemala y Venezuela obtienen los resultados mas bajos sin que ello indique que son los países menos seguros, sino que las expectativas de sus habitantes sobre la gestión de sus mandatarios en este frente, han sido las menos satisfechas.

La sensación de que los gobiernos han hecho frente a la corrupción administrativa, varia de país a país. Un 40 por ciento de los peruanos creen que la labor de su presidente en ese campo ha sido buena o muy buena, un 25 por ciento de los chilenos y mexicanos tienen una opinión favorable en este aspecto en contraste con un 1 por ciento con el que se califica a los presidentes de Venezuela y Guatemala.

Finalmente, en cuanto al manejo de la educación, un 51 por ciento de los chilenos, un 39 por ciento de los mexicanos y un 36 por ciento de los bolivianos contestaron positivamente cuando se les preguntó acerca de este servicio, en contraposición, con un reducido 8 por ciento de los paraguayos que califican como buena la gestión educativa de su presidente Luis González Macchi.

Adicionalmente, se les preguntó a los latinoamericanos sobre su opinión acerca del establecimiento de la zona de libre comercio en América. Sobre este tema el 71 por ciento cree que es positiva contra un 29 por ciento que la considera negativa. Los países, según el estudio, que están mas a favor fueron: México (75 por ciento), Perú (73 por ciento), Chile y Colombia (71 por ciento).

Por su parte, Arturo Valenzuela, en la evaluación que hace sobre la gestión de algunos de los líderes latinoamericanos, considera que hasta la fecha, los cambios políticos y económicos no han resultado en los cambios estructurales y duraderos necesarios para lograr un mejor nivel de vida de los habitantes de la región.

Frente al Presidente del Brasil, Fernando Henrique Cardoso, Valenzuela opina que siendo su país el más difícil de gobernar en toda la región "no sólo por su tamaño continental sino por su fuerte federalismo, que lo deja con uno de los gobiernos nacionales más débiles en el mundo contemporáneo", sumado a una tradición de partidos débiles con fuerte presencia de caudillismos regionales y grandes rezagos sociales en un país con muchos pobres, "Cardoso ha manejado bien esta difícil tarea, aunque su gestión se ha visto empañada por la crisis energética que su gobierno no previó y que ha sido manejada con incoherencia y falta de visión estratégica".

Andrés Pastrana, Presidente de Colombia, "es otro líder que está enfrentando una situación compleja" dice el analista. "Está tratando de salvar un proceso de paz moribundo, mientras ve como las instituciones gubernamentales pierden legitimidad, y el país se fracciona en una guerra que aparentemente no da tregua, y que ya ha afectado lo que antes era una economía que si bien no es muy grande, por lo menos se caracterizaba por lo estable".

Fernando de la Rua, por su parte, está enfrentando la peor crisis política y económica en Argentina en más de una década en medio de críticas de su capacidad para gobernar. Para Valenzuela, pese a ser un experimentado líder político con una larga trayectoria de servicio público, no ha podido "tomar decisiones claras por no querer romper con su partido y su coalición gobernante, contribuyendo a una sensación de parálisis y desconfianza que alimenta el círculo vicioso de la crisis del país".

En el caso de México, la llegada al poder de Vicente Fox- del PAN- es una señal de los nuevos vientos democráticos y económicos que soplan en el país, lo que se ha reflejado en una enorme confianza sobre el futuro de esa nación, no solamente en la población mexicana, sino en el hemisferio, dice Valenzuela y agrega, "estar cerca de Estados Unidos representa una ventaja competitiva fuerte sobre el resto de los países de América Latina, pues el país del norte se está constituyendo, cada vez más, en el polo del desarrollo económico de México. Falta ver si Fox tiene suficiente poder político como para pasar las reformas económicas y políticas que el país necesita". Cabe anotar, que el último número de la revista Proceso, al evaluar la gestión presidencial afirma que "incumplida su oferta de cambio, sin rumbo definido ni logros tangibles, el gobierno de Vicente Fox parece encaminarse más hacia el pasado que hacia el futuro, en un retorno que no recoge las lecciones de la historia nacional y que ya es tema de discusión en la prensa y en otros foros públicos".

Frente a Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, considera que su paradoja es que controla el gobierno y el poder y ya no puede echarle la culpa a los gobiernos anteriores por los problemas de Venezuela. Hasta ahora "se ha visto enormemente beneficiado por la subida del precio del petróleo -el producto que sostiene la economía local-. Eso ha fortalecido a Chávez, pero a la vez lo ha debilitado, pues quedaría vulnerable frente a una caída drástica del precio del oro negro, que podría poner en duda la forma como ha concentrado poder en su país", dice Valenzuela.

Finalmente está Ricardo Lagos, el Presidente de Chile, quien "tiene la difícil tarea de afianzar el movimiento socialista en el poder y dejar atrás la era de Pinochet. Para ello, sin embargo, tiene que manejar un limitado poder político en un país que todavía recuerda con añoranzas las épocas de bonanza durante un gobierno derechista", afirma el analista.

Ambos análisis concluyen que América Latina está viviendo épocas difíciles. "Pero a pesar de todo lo que ocurre hay una cosa cierta: las reformas políticas y económicas que han acercado al continente a una zona más democrática y de libre mercado, no tienen vuelta atrás. Ahora el gran desafío de la región -y de sus líderes- es poner en práctica esas políticas para lograr que el bienestar baje hasta todos los niveles de la población. Ése es el objetivo final de un gobernante", asegura Valenzuela.