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Elecciones parlamentarias en Colombia : rechazo a los partidos tradicionales Por Martha Lucia Pinzón En una encuesta realizada con anterioridad a la jornada electoral y publicada por el diario El Tiempo, solo el 9 por ciento de los ciudadanos considera que la rama legislativa del poder publico le aporta mucho al país, y casi un 80 por ciento considera que no aporta nada, o casi nada. Cabe recordar, que en términos generales, el Congreso de Colombia desarrolla la Constitución, hace las leyes y ejerce el control político sobre el Gobierno. Se encuentra conformado por 102 senadores elegidos: 100 con votos en todo el país y 2 de las comunidades indígenas y por 166 Representantes elegidos con votos de los departamentos (en ésta oportunidad fue elegido por primera vez un representante a la Cámara de los Colombianos en el exterior). Para el analista Rodrigo Pardo García-Peña, hubo un avance del llamado "voto de opinión" al estar desconectado de maquinarias y organizaciones políticas, lo que significa que emerge con fuerza un abanico de sectores independientes, que igualmente parecen expresar en opinión del politólogo Alejo Vargas Velásquez, "una dispersión ideológico-política alta y dificultad de articulación organizativa". Algunos se refieren a que la tendencia ideología oscila entre dos grandes fuerzas: la de centro-izquierda y la de centro-derecha. De otro lado, se analiza frente al resultado electoral, el declive de los partidos tradicionales colombianos: el Liberal y el Conservador, que alcanzaron 32 y 13 curules, respectivamente, para el Senado, con lo que no logran ambos partidos la mitad de esa Cámara y refleja la actitud altamente critica del ciudadano hacia el comportamiento que vienen presentando estas colectividades. Para el experto Fernando Estrada Gallego "con el fracaso del bipartidismo se abre una dispersión de intereses que hacen de la política un asunto de individuos". En opinión de un expresidente liberal, esta situación es preocupante al señalar que "cuando las corrientes orgánicas de opinión se evaporan, puede afirmarse, con su fundamento, que la democracia esta en peligro". Frente a lo anterior, hay un factor que ha venido influyendo y es que al desaparecer las listas únicas de los partidos, se dió lugar a las microempresas electorales, lo cual ha permitido la creación de movimientos y partidos sin mayores requerimientos que pueden aspirar fácilmente a una silla en el Parlamento reemplazando a bancadas y partidos sólidos. Los expertos insisten en que la tendencia es a elegir al congresista con el requisito mínimo de no robar y no evaluando su hoja de vida, propuestas y trayectoria política. Sin embargo, no puede negarse la responsabilidad de los partidos tradicionales "que no lograron trazar un camino diferente y se quedaron en una concepción dinastica, arrogante y casi autoritaria...obedeciendo no a razones ideológicas sino a pugnas sobre el control de los feudos burocráticos", como lo señaló hace unos años el libre pensador Luis Carlos Galán. Y el resultado de esta situación, ha sido que poco a poco se ha generado una gigantesca marginalidad política favoreciendo la abstención y afectando la legitimidad de la representación popular. Un punto importante es que las elecciones tuvieron lugar en casi todo el territorio nacional y tan solo fueron impedidas en 15 de los 1.080 municipios del país, lo que constituye un hecho a favor de la democracia. En opinión del presidente Andrés Pastrana, en la jornada electoral se vencieron el pesimismo de aquellos que no creían en la fuerza moral de los comicios y que pensaban que "iban a fracasar por causa del terror, el miedo o la indiferencia" y destacó las altas votaciones obtenídas por los candidatos que militaron en la disuelta guerrilla nacionalista 19 de Abril (M-19), al considerar que ello es "una prueba palpable de que los colombianos siempre estamos listos para apoyar opciones políticas, pero jamás la violencia como un medio para llegar al poder". Pero que puede vislumbrarse de la elección parlamentaria? Por ahora dos efectos inmediatos: el preámbulo de lo que ocurrirá en la contienda presidencial en mayo y la necesidad de una reforma política sustancial. Sobre las próximas elecciones presidenciales, las preferencias electorales se mostraron en su real dimensión favoreciendo ampliamente al candidato liberal independiente Alvaro Uribe Vélez y en segundo lugar a Horacio Serpa. Los observadores creen que ya no se esta frente a las tendencias emocionales transitorias y para algunos, el resultado permite prever una primera vuelta que dejara contar electoralmente las diversas opciones y una segunda vuelta en la cual se configure claramente una polaridad alrededor de las propuestas más votadas, que no necesariamente signifique polarización. En cuanto a la reforma política, la discusión se origina desde proponer una transformación del régimen de representación y de los partidos políticos, devolver la capacidad de iniciativa de gasto al Congreso hasta la reducción a una sola Cámara de 100 miembros y la revocatoria de los parlamentarios recién elegidos (estas dos últimas propuestas son del candidato presidencial Alvaro Uribe Vélez). Lo cierto es que la presión de los ciudadanos es muy alta y la transformación debe ser profunda si se tiene en cuenta el alto desprestigio de la política y del Parlamento. Elisabeth Ungar, directora del Departamento de Ciencias Politicas de la Universidad de los Andes, dice que "antes de contribuir a deslegitimar al legislativo, se debe buscar su fortalecimiento. No en vano la democracia descansa en la separación de poderes, en el positivo ejercicio de control político del Congreso sobre el ejecutivo y de su posibilidad de disentir frente a las medidas que el gobierno toma". Por ahora es claro que la tarea sigue siendo desarrollar la democracia en Colombia y esto significa en gran parte fortalecer las instituciones y cambiar las costumbres políticas.
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